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sábado, 14 de enero de 2017

En mi tierra (I): Empresa Aventín de Graus, toda una saga familiar 100% libre de gluten

De camino a Graus, La Ribagorza se presenta
Hola! El post de hoy es muy especial para mí. Como muchos de vosotros ya sabéis, soy natural de Huesca, nací como quien dice "a los pies del Pirineo", y tengo la enorme suerte de poder contar en mi tierra con paisajes montañosos espectaculares dignos de una película de Hollywood. A pesar de que Huesca no es una ciudad muy grande para ser capital de provincia, lo cierto es que en nuestra zona contamos con muchas y variadas empresas que, además, apuestan por lo de aquí, por nosotros y nuestras raíces. Y qué queréis que os diga, en un mundo en el que las grandes superficies nos invaden, descubrir empresas familiares como la que os presento hoy, me emociona y mucho. Hacía tiempo que tenía ganas de comenzar una serie de reportajes sobre esas pequeñas empresas que todavía viven y apuestan por su tierra, por mi tierra, y mostraros por qué me siento tan orgullosa de Huesca. Aquí va el primer artículo, ojalá lo disfrutéis tanto como yo lo he hecho creándolo.

Para entender el viaje de hoy os tenéis que remontar atrás en el tiempo, hasta el año 1964, cuando Basilio Aventín, un joven natural de Güel, un pueblo cercano a Graus en pleno corazón de La Ribagorza, tuvo un sueño junto a su esposa Teresa: crear una fábrica de embutidos hechos a la manera tradicional.

Aún desde el coche, las vistas son impresionantes

Hoy, en un recién inaugurado 2017 viajo por la carretera hasta esa misma fábrica. Veo cómo el paisaje lentamente va cambiando y se vuelve más abrupto, más pronunciado: estoy en la verdadera puerta del Pirineo, al fondo puedo ver ya algún pico nevado de las cercanas estaciones de esquí. Ya estoy muy cerca.
Dejamos el coche a la entrada de Graus y decidimos llegar a la fábrica callejeando, y me encuentro - cosas del destino - con una de las dos tiendas que la empresa tiene en Graus. He de reconocerlo, la tienda es muy grande y veo muchos tipos de embutido en su mostrador. Me emociono todavía más. En nuestro intercambio de correos me habían comentado que era todo sin gluten pero, ¿realmente todos esos embutidos son aptos? Acelero el paso para llegar cuanto antes a la fábrica, ¡tengo que averiguarlo!

Callejeando por Graus

Fachada de la empresa Aventín

Nos recibe una sonriente Judith, encargada de comunicación de la empresa y rápidamente nos presenta a Raquel, encargada del Departamento de Calidad; ella nos hará la visita. Nos indica que para poder entrar en la fábrica debemos protegernos "para que no contaminéis nada", nos aclara al tiempo que nos alcanza las calzas, los gorros, las batas... y así ataviados pasamos a descubrirla.

Instalaciones de la fábrica, totalmente libres de gluten
Ufff, ¿cómo resumir en este artículo todo el proceso de elaboración de los embutidos? Raquel es la tercera generación en la empresa, junto a sus hermanas Judith y Marta ("¡es la nieta del joven Basilio! Luego tengo que lanzarle mil preguntas", pienso mentalmente) y nos enseña todo el proceso desde la llegada de la materia prima hasta su venta directa al público en la tienda. Durante nuestra visita, tenemos la enorme suerte de encontrarnos con Juan, un trabajador con más de 30 años a sus espaldas y con los ojos cargados de experiencia; diría que es capaz de reconocer una buena longaniza solo con olerla. 

Las manos expertas de Juan, ¡no se le escapa una!

Juan nos explica cada una de las fases: sala de despiece, cámara de maceración, embutidora, secaderos, envasado... y nos va desvelando algún truco o secreto aprendido en sus muchos años de trabajo en la fábrica. Nos explica cómo debe ser el correcto proceso al vacío para que la longaniza no quede con poros, "se abren poros y se pone de color fea, ¡y eso no es una buena longaniza!", o cuál es la temperatura ideal para obtener la textura deseada al morder la longaniza. "Madre mía cuánto sabe este hombre", pienso. Pero yo quiero llegar al punto clave, "¿todo es sin gluten? ¿Cómo es posible?"
Longanizas en pleno proceso de secado

A Raquel se le iluminan los ojos y, pacientemente, nos explica cómo han conseguido desde su departamento hacer realidad este sueño que tenía ya su padre, Don Ramón Balaguer.
Quedaos sobre todo con dos ideas, todos los productos elaborados en Aventín son aptos para celíacos, es una planta totalmente libre de gluten; y más allá del control (que lógicamente se preocupan en tener) de los ingredientes de los productos, se han centrado en una línea de trabajo que veo muy interesante: formar a sus trabajadores para concienciarles de la importancia de la dieta sin gluten para una persona celíaca. Para que os hagáis una idea, hasta existe un protocolo de actuación para cuando los trabajadores descansan a almorzar y luego deben regresar a sus puestos de trabajo, ¡me encanta la idea! Siento que se preocupan verdaderamente por la contaminación cruzada; cada vez disfruto más la visita.

Cada producto es tratado con mimo
Juan nos vuelve a enamorar con sus explicaciones cuando además nos cuenta que todas las materias primas son de la zona, apostando así por nuestro territorio y sus productos de calidad "como mucho, de 50 km a la redonda, así que cuando comas longaniza de aquí piensa que esa ternera se ha criado en Monzón, o Barbastro, o como mucho, Aínsa". Me imagino a los ganaderos de Aínsa y esas montañas y claro, así la longaniza tiene que estar buena. ¡Menudos valles tenemos!

Terminamos la visita a la fábrica y hablamos de la tienda, "Raquel, pero y los productos en la tienda, ¿cómo aseguráis aquí la contaminación cruzada, ya que es como una carnicería más?", "Fíjate Teresa, - me responde - para evitar la contaminación cruzada, todos los productos son sin gluten, ya sean los nuestros propios, o los embutidos que podemos tener de otras marcas, ¡aquí el gluten no entra!".

¡La tentación hecha embutido! Y cómo olía...
Mientras me quito las calzas hago balance de todo lo que me han contado: trabajan con materias primas de la zona apostando por el territorio, han trabajado durante meses para que toda la planta fuera libre de gluten en su totalidad, los demás embutidos de la tienda son también sin gluten... Aquí se me escapa algo, me digo. "Raquel, ¿y la torteta?" ¡Ay! En su mirada descubro que es una espinita, "desgraciadamente, la torteta que hacíamos sin gluten no nos acababa de convencer, así que optamos por vender nuestra receta familiar a otra empresa y externalizar el servicio de la torteta con gluten, la de siempre. Esa empresa nos la fabrica con nuestra marca y nos la envía directamente a tienda siempre envasada al vacío para evitar contaminaciones, y aquí se vende siempre con envase". Hablamos de sus más de 30 productos sin gluten, de las auditorías internas que pasan, de alguna que otra receta, y del proyecto para construir una fábrica nueva mucho más grande que tienen ya en marcha. Se interesa por mi opinión como celíaca, sobre la normativa sin gluten y sobre nuestros productos. Raquel representa una empleada realmente implicada en su trabajo.

Salimos de la empresa con muchas fotos, anécdotas recogidas en nuestro diario y ¡alguna que otra longaniza, por supuesto! ¡Esto hay que probarlo! Pero salgo también con la certeza de que Raquel, en más o menos tiempo, logrará tener la receta perfecta de la torteta sin gluten. Será la nueva torteta de Basilio y ahí estaremos nosotros para probarla.

Dedicar unos minutos a descubrir Graus, os gustará

Al fondo, la Basílica de la Virgen de la Peña, ¡excursión recomendable!
Y perdeos también por los detalles de su Plaza Mayor


¡Nuestro Basilio!

Recorremos de nuevo las calles de Graus de vuelta al coche. A pesar de la baja temperatura el sol es increíble y la villa se muestra en todo su esplendor. Me imagino al joven Basilio en un Graus anterior hablando de su sueño de crear una fábrica de embutidos. Pues gracias, Basilio, porque a día de hoy los celíacos podemos disfrutar de todos tus productos sin gluten.


Nos despedimos de Graus y nos vamos con una agradable sensación después de conocer de cerca esta empresa que, aunque innovando, no pierden su esencia familiar. De camino ya en el coche, hasta parece que el paisaje se despide de nosotros hasta nuestra próxima visita. ¡Volveremos seguro! 

La Ribagorza se despide de nosotros...

...¡volveremos!

En este año 2017 en el nuevo listado de FACE encontraréis entre sus páginas las referencias de Embutidos Aventín de Graus. 

Etiquetado de Aventín, con el logo "Sin Gluten"

Torteta, el único producto que tiene gluten y que, por tanto, preparan en otra fábrica. Como veis, perfectamente identificado en la etiqueta

Cuando los veáis, recordad que detrás de ellos está el esfuerzo de Raquel, la experiencia de Juan, la difusión de Judith...¡y nuestro Basilio! Tercera generación de trabajadores en la empresa, ¡ahí es ná! Y luego, me preguntan que por qué estoy orgullosa de mi tierra...

Parte del equipo de Embutidos Aventín: os recibirán con una sonrisa

¡ Gracias amigos !




jueves, 5 de enero de 2017

Ya vienen los Reyes Magos...!!! ¿Qué recordar en la Cabalgata?

¡¡¡Ya casi están aquí!!! Esta noche es la más mágica del año, ya que sus Majestades Los Reyes Magos de Oriente están ya de camino con los sacos cargados de regalos e ilusión.



Pero antes, hay que salir a las calles a darles la bienvenida en las fabulosas Cabalgatas de Reyes que preparan los ayuntamientos de nuestras ciudades. Y en las Cabalgatas, además de poder ver y saludar a sus Majestades, hay algo más por lo que los niños se vuelven locos... ¡coger caramelos! Y ahí nos viene la duda: ¿qué hago? ¿Le dejo, no le dejo? ¿Tendrán gluten? ¿Se los tendré que quitar? Recuerda estas tres recomendaciones básicas de FACE: 


  1. los caramelos duros y chupachups tipo cristal, de los sabores: cola, fresa, limón, menta, naranja, piña y plátano, son SIEMPRE SIN GLUTEN 
  2. las golosinas a granel, a peso, que no estén etiquetadas: TIENEN GLUTEN
  3. cuidado con los caramelos blandos, los que sean masticables, los chicles, los pintalenguas... ya que deberemos comprobar que sean aptos preguntando a la marca o consultando la Chiquilista de FACE 
Recordad además que las Cabalgatas son organizadas, en su mayoría, por los Ayuntamientos de las ciudades, de modo que otra opción es preguntar directamente a los encargados de Fiestas (o a la Asociación encargada de la Cabalgata), o bien preguntar en la asociación de celíacos de vuestra ciudad. Si aún con todo tenéis dudas, siempre podéis comprar algún surtido de los que venden ya etiquetados como sin gluten; ya sabéis que al fin y al cabo sólo son caramelos, y la magia de esta noche significa mucho más para los peques que estos dulces! 

Y siempre, siempre, disfrutad mucho de esta Noche de Reyes!!!

Monta tus propios Reyes Magos (imprime y recorta) 
pinchando en cada Rey, se os abre en una ventana más grande






viernes, 30 de diciembre de 2016

Amigo Txumari: los celíacos tenemos familias llenas de amor

Y a un día de acabar el año, piensas que ya no puede haber nada que te sorprenda. Y piensas que si hemos sobrevivido al año del "te curo la celiaquía con imanes", ya puedes sobrevivir a todo. Y entonces, de repente, cuando solo falta un día para terminar el año y cuando ya los imanes lo hemos superado, vas y te encuentras con esto. Y te cabrea. Y mucho. 

Claro que sí, amigo Txumari, vamos a salir en la tele y vamos a decir que la celiaquía se cura, jugando así con las ilusiones de las personas. Y mejor aún, vamos a decir que la curas tú en tu consulta, venga, te lo compro, cada uno se vende como quiere. Pero oye! ¿Qué te parece si mejor decimos que los celíacos somos celíacos porque tenemos una familia, vamos a decir, "especial"? Vamos, que esos calditos y mimos de tu madre cuando estabas enfermo en la cama, eran puro teatro. Que los cuidados de tus abuelos cuando tenías fiebre mientras tus padres trabajaban, era una farsa. Que las llamadas de tus hermanos, o primos, o vecinos, cuando te hinchabas a ibuprofenos, eran parte de un Gran Hermano. ¡¡¡Y todo eso lo has dicho tú!!! Lo has dicho cuando sales delante de una cámara de televisión y dices, olé tú, que los celíacos somos celíacos porque tenemos una FAMILIA DESESTRUCTURADA, porque el pan simboliza la familia, y como hemos vivido un trauma super-mega-tope-grande con nuestros parientes, hemos decidido en lugar de ir a un psicólogo cerrar nuestro intestino a cal y canto y que le den al gluten de por vida. ¡Claro que sí, amigo Txumari! Si es que en el fondo, todo está en la mente, ¿o eso dices, no? 

Espero que lo recuerdes el próximo día que tú estés enfermo: ¡ojo! No te fíes de los cuidados de tu mujer, son mentira. Espero que te acuerdes cuando alguien muy cercano vea su salud peligrar, pero sobre todo no le des mimos, ya no servirán: está enfermo porque tiene una familia desestructurada. 
Menos mal, amigo Txumari, que si vamos a tu consulta y - previo pago, imagino, que una cosa no quita la otra - podremos hablar contigo del tema y tú nos arreglarás las tripas y la familia, entiendo, porque si no, volveré a ser celíaca, no??? 

Amigo Txumari, gracias por este regalazo de tremenda generosidad y descubrirnos que los médicos nos engañan, que cualquiera puede ser psicólogo, que la familia es una mentira y que encima, estamos enfermos porque queremos (tenemos un conflicto no resuelto con nuestras emociones). 
¡Ah, por cierto! Espero que todo esto lo entienda también, pongamos, un niño celíaco que vive en lo que pensaba era una familia normal, rodeado del amor de sus padres, cuando en el próximo cumpleaños le digan "Tú de esto no puedes comer, que tiene gluten". Por favor, amigo Txumari, llámame que quiero ver ese día cómo obras el milagro.

Por favor, el organismo competente que tenga en su mano hacer algo, QUE LO HAGA, ya vale de tomarnos el pelo a los celíacos. 




martes, 6 de diciembre de 2016

Para esta Navidad, mi deseo es...


Hola! Las Navidades están a la vuelta de la esquina y, nos gusten en mayor o menor medida, todos hemos de pasar por ellas. Para muchos significan días de celebración familiar, entre amigos, de regalos y serpentinas; para otros serán días más espirituales, para otros más comerciales, para casi todos significan vacaciones y comilonas, pero para otros tantos serán también, en cierta manera, motivo de agobio. Y sí, estoy hablando de los celíacos, aunque perfectamente podrían extenderse las líneas que quiero compartir con vosotros a continuación a cualquier alergia o intolerancia alimentaria. Hoy, si me lo permitís, querría compartir con vosotros una pequeña reflexión.


Como ya he comentado en alguna ocasión, a mí me diagnosticaron la celiaquía a pocos días de Navidad. Recuerdo perfectamente cómo - literalmente - de la noche a la mañana todos mis productos hubieron de cambiar radicalmente. ¿Podré comer turrones? ¿Y polvorones? ¿El gluten está en todo, también en los productos navideños? ¿Existirán opciones sin gluten? ¿Qué hacen los demás celíacos? Recuerdo también cómo, a pesar del cuidado que intenté tener en TODO, no pude evitar hacerme estas preguntas al tiempo que me comía un maravilloso higo seco... sí, sí, de esos higos que tienen una contundente capa blanca por encima que, caí al segundo de tragármelo, es harina. Pero eso es otra historia. 

Ya estamos casi a mitad de diciembre y ya empiezan a asomar tímidamente las primeras felicitaciones navideñas. Seguro que os ha llegado ya al Whatsapp o al Facebook alguna felicitación llena de buenos deseos para el nuevo año y muchos regalos para terminar éste, salpicados de cenas y comilonas. Casi todas se repiten: alegría, felicidad, amor, amistad, prosperidad... y pienso yo, ¿y empatía? ¿Por qué no nos deseamos EMPATÍA a raudales, ahora que vamos a compartir tantas cenas y comilonas juntos? Resulta curioso descubrir cómo, en una sociedad en la que nos persiguen los carteles ofertando cursos de coaching y habilidades sociales en cada esquina y farola, muy poca gente practica algo tan básico y necesario para vivir en sociedad como es la empatía. 


Al poco tiempo de ser diagnosticada, me crucé en mi vida con una persona que, explicándole mi situación, hizo un ejercicio enorme de "empatía" cuando dijo que yo no necesitaba comida especial o diferente, lo que necesitaba era un psicólogo y tomarme las cosas con más calma. Preciosas palabras que estuvieron acompañadas de una cara de incredulidad y "esta tía está majara" aún más preciosa. Momento imborrable en el que te topas con la realidad de frente y, ¡ah, amiga! Descubres que todos no son igual de abiertos y empáticos cuando les hablas de tu situación. Cosas de la vida, varios años después volví a cruzarme con esa persona (desde aquel precioso intercambio de opiniones médicas por su parte no habíamos vuelto a coincidir), y lo primero que hizo fue pedirme perdón. Perdón porque por una situación familiar cercana, había descubierto realmente qué era la celiaquía. Perdón por haber dudado de mi palabra cuando le decía que no me encontraba bien. Perdón por haber pensado que realmente estaba "tarumba" y no tenía nada que ver con mi pan de cada día. Perdón por haberme mandado al psicólogo tan a la ligera... y sobre todo, perdón por haberme oído, pero no haberme escuchado. 
De los celíacos se ha dicho de todo: que somos unos exagerados, que somos muy "tiquismiquis", o directamente que somos muy radicales, pero también que somos algo así como superhéroes cuando en un plis plas preparamos comida apta en cocinas ajenas, que sabemos escuchar porque entendemos lo que es explicar algo y que pasen de ti, que no somos personas normales (como aquel artículo de prensa) porque siempre lidiamos con lo nuestro con una super sonrisa en la cara y paciencia a raudales en los bolsillos. Y yo querría añadir algo más: que somos empáticos, MUY empáticos me atrevería a decir, porque en nuestro día a día, desde que compramos el pan hasta que vamos a comer fuera, tenemos que estar atentos y tomar las riendas de nuestra situación. 


Navidades, la época de las vacaciones. De los reencuentros familiares. De las reuniones todos juntos. De las cenas y las comilonas. De mesas abarrotadas de comida y gente a partes iguales. De alguna sonrisa seguida de una explicación. De respirar aliviados cuando se han acordado de nosotros. De agobio para muchos cuando descubrimos que no. Sobre todo, para aquellos que van a celebrar sus primeras navidades sin gluten este año.  

Regalos de mil formas y colores esperarán con ilusión ser abiertos, brillantes serpentinas infinitas decorarán nuestros árboles de Navidad, villancicos rallados y con voces angelicales nos martillearán la cabeza en cada tienda y centro comercial, ofertas y promociones inundarán tu buzón y cartera buscando el detalle perfecto... ¿Y, sabes qué? Lo mejor que le puedes regalar a un celíaco esta Navidad, es tu EMPATÍA: acuérdate de él cuando le invites a cenar a tu casa, recuerda que ya no es tan difícil encontrar algo apto para postre, que si quieres puedes cocinar buceando en los mil blogs de recetas sin gluten que tienes totalmente gratis en Internet, que el escuchar "esto lo he preparado para ti" te saca la más grande de las sonrisas, y que un celíaco, más allá de cenas y comilonas, también quiere disfrutar de esas vacaciones, de las reuniones familiares, de esos villancicos martilleándole la cabeza una y otra vez, y agobiándose, únicamente, por si será capaz de comerse las doce uvas a tiempo, o le entrara la risa y se quedará en la octava como la anterior Nochevieja...

Muy Feliz Navidad para todos... y que la EMPATÍA inunde vuestras Navidades. 


 


sábado, 12 de noviembre de 2016

Pan de hogaza de pueblo sin gluten, hecho en tu propia casa

Hola!! ¡Menudo frío! Parece que ahora, sí que sí, el frío ha llegado para quedarse, así que ya no hay excusa para encender nuestros hornos y preparar ricas recetas. 

Hoy os traigo una receta RI-QUÍ-SI-MA y que creo os va a sorprender, por su rapidez y su sabor. El descubrimiento se lo tengo que agradecer a la Asociación Celíaca Aragonesa, quien en su último curso de recetas en Huesca elaboró la que os presento yo hoy. 



Los pros que le veo a esta receta:
  1. Es muy sencilla de hacer, y en cuanto la hayas hecho un par de veces ya no necesitarás consultar "cómo se hace" cada vez
  2. Requiere poco tiempo si la comparo con otras recetas de pan que yo hacía, lo cual es de agradecer si vas muy liada o no tienes muchas ganas de cocinar
  3. Los ingredientes que necesita son muy sencillos de encontrar en cualquier establecimiento, así que da igual si vives en una gran ciudad o en un pequeño pueblo en la sierra, si quieres prepararla un miércoles por la mañana o un domingo por la tarde con todo cerrado, porque no te costará mucho encontrar los ingredientes que necesitas, o no te apetece experimentar como si fueras un científico en un laboratorio y prefieres ingredientes naturales 
  4. El horno tiene que estar frío cuando metemos el pan, no hay que precalentarlo, y esto a mí me gusta mucho porque a veces te lías a hacer una receta nueva y una de dos: o tu horno está ya más caliente que las brasas del infierno y tú sigues preparando los ingredientes toda agobiada, o pasas el rato mirando cómo se caduca tu masa preparada mientras esperas que se caliente el horno, así que si también calculas mal el tiempo como yo, esta receta es perfecta
Los contras que tiene:
  1. Me dura un suspiro porque como está tan rico lo uso para todo; además lo guardo en una bolsa de tela y el resultado es genial (no, no se pone "duro ladrillo" como ocurre con otros)


¿Te apetece probarla? Pues toma papel y lápiz, ¡que ahí va la receta! (te anoto en cada ingrediente qué marca comercial usé yo para lograr el pan de las fotos, por si no te quieres arriesgar y prefieres usar los mismos que uso yo):


PAN RÁPIDO EN BOLSA DE ASAR 
(¡el nombre ya lo dice todo!)

Ingredientes:
  • 450 gr. de Mix Pan marca Dr. Schär
  • 100 gr. de harina de arroz marca Hacendado, comprada en Mercadona
  • 1/2 litro de agua con gas marca Cortés, comprada en Mercadona
  • 40 gr. de aceite de oliva (si es del pueblo, ¡mejor!) 
  • 25 gr. de levadura fresca marca Levital, comprada en Mercadona
  • 1 cucharada de miel (el sabor de la miel, a gusto de cada uno)
  • 1/2 cucharadita de sal 
  • 1 bolsa de asar (yo las encontré también en Mercadona)

Preparación:

Ponemos la harina (Mix Pan + arroz) y la sal mezcladas en un bol, dejando un agujero en el centro, donde añadiremos solo 400 gr. del agua con gas. Con los 100 gr. del agua con gas restantes, disolveremos la levadura fresca, y cuando esté bien disuelta la añadiremos al bol también.

Añadimos ahora el aceite y la miel. 

Ahora toca mezclar bien todos estos ingredientes (en mi caso, uso amasadora, pero también se puede hacer a mano). 

Una vez trabajada bien la masa, prepararemos nuestra mesa de trabajo espolvoreando generosamente harina de arroz (para que no se nos pegue la masa en la mesa) y también en nuestras manos, ¡y a amasar! 

Bien trabajada la masa con nuestras manos, le daremos la forma de hogaza de pan (cuidado con el tamaño que le damos, que tiene que entrar en la bolsa!!!).

A nuestra hogaza la pintaremos con aceite de oliva, echaremos un poco de sal y espolvorearemos harina de arroz por encima. 

Meteremos la hogaza ya terminada en la bolsa y la cerraremos con el alambre azul que sale en el paquete de las bolsas. 

Meteremos el pan en el horno frío, y lo hornearemos durante 50 min. a 200º de temperatura. 

Pasados los 50 min., sacaremos ya nuestra hogaza y abriremos la bolsa (mucho cuidado con el vapor al abrirla!). 

¡Y a disfrutar!





domingo, 30 de octubre de 2016

Terrorífica noche de Halloween

Hola! O quizás mejor por las fechas en las que estamos, debería saludar con un
¡¡¡ BUUU !!!


No sé si sois más de "Truco o Trato" o de "Castaña y Boniato", pero quién más, quién menos, en este puente se suelen preparar fiestas o actividades en la que las calabazas, las telarañas, o las brujas están presentes, ¡y siempre los dulces! Huesos de santo, panellets, chucherías... nos acompañan para celebrar Halloween, la Noche de Almetas, u otra festividad típica de nuestra zona.
El año pasado os enseñé la receta para preparar unos terroríficos Dedos de Bruja, unas galletas de mantequilla buenísimas con almendra y que si queréis, podéis volver a consultar pinchando aquí.

Pero este año no me apetecía tanto cocinar, así que me he decantado por algo fácil pero muy resultón aprovechando que mis amigos de Fini hace algunos días me enviaron las novedades que han preparado este año para Halloween, y que me encantaron, sobre todo pensando en los niños (como siempre cuando os hablo de un producto, os hablo directamente desde mi experiencia personal):

Mini magdalenas decoradas con las chuches de Fini

Aprovechando que tenía las chuches con motivos de Halloween, hice unas mini magdalenas con esta receta y las decoré con las chuches de Halloween; en la de la foto como podéis ver usé una calavera rellena de fresa y un caramelo ácido que simulaba ser un ojo, junto a mermelada de fresa para simular que era sangre y todo espolvoreado con chocolate negro. Rápido, fácil y rico. 
Si os animáis y vosotros también queréis decorar los postres en casa, o simplemente queréis haceros con un buen surtido de chuches para ver pelis de terror este finde, os enseño algunas de las novedades de este año. Básicamente os quiero enseñar tres novedades dependiendo de vuestros gustos y cómo queráis sorprender a vuestros amigos.

1) Por un lado, tenéis las clásicas bolsas con el surtido de chucherías, pero en este caso todas de temática Halloween: piruletas, chicles, gominolas, caramelos...¡es imposible que falléis con éstas! Es una bolsa bastante grande de 200 gramos, y como podéis ver en la foto tenéis de todo; precisamente me ha parecido una buena opción por eso, porque pensando sobre todo en los niños hay desde chucherías "blandas" para los más peques como los ositos de gominola por ejemplo, hasta los caramelos rellenos de chicle para más mayores, pasando por las piruletas de corazón que también nos quedamos los adultos! Me ha gustado que es muy completo y con una bolsa te soluciona mucho la tarde, y sobre todo, que cada chuche está envuelta en su bolsita, por lo que puedes repartirlas entre varios niños sin problema.


Además, como en todas las chuches de Fini que son aptas, por la parte de atrás especifica perfectamente SIN GLUTEN: 


2) La segunda novedad, para los más lanzados en cuanto a chucherías se refiere, son estas calaveras rellenas. Son blandas y están rellenas de fresa, muy dulces, y que como veis también van envueltas individualmente, por lo que las podéis repartir en "Truco o Trato". Me ha gustado la textura, blanditas, por lo que no es el típico caramelo. Desconozco si la marca cuenta con más formas como brujas, zombies, arañas... de este tipo, pero desde luego las calaveras molan! (Si me están leyendo los de Fini, propongo que hagan brujas!)

Calaveras rellenas, blanditas, ¿las harán también en calderos de brujas?

3) Pero lo que más me ha chiflado, son las Scary Box de este año. Como veis en la foto, la caja tiene forma de ataúd y está repleta de chuches riquísimas: las tradicionales piruletas con forma de corazón (ésas que aunque no seamos ya niños, aún nos seguimos comprando), caramelos rellenos de chicle, gominolas, lenguas de pica-pica... pero cuidado, que viene con pasatiempos incluidos en su interior y en lo que te haces la sopa de letras corres el riesgo de haberte comido todas!! Por lo que he visto en su página web, también cuentan con la caja en versión calabaza de Halloween, que quizás a los más peques les haga más gracia. En cualquier caso, no me digáis que no es original para acompañar una peli en casa, regalar a los niños, tenerlas para picar entre amigos... 

Scary Box de Halloween: puedes elegir con forma de ataúd o de calabaza

En cada Scary Box, encontraréis: una bolsita de gominolas, cuatro caramelos rellenos de chicle (dos de vampiros y dos de zombies), tres piruletas, dos lenguas de pica-pica y tres nubes de colores, como veis en la fotografía. 

¿Y tú, con qué chuches vas a celebrar Halloween?

Truco o trato, Castaña o boniato...¡feliz noche!


miércoles, 12 de octubre de 2016

Y el ganador de una comida en GINOS, es...


Hola! ¡¡¡ FELIZ DÍA DEL PILAR !!! 
Feliz 12 de octubre, Día del Pilar, Día de la Hispanidad, Fiesta Nacional... celebres lo que celebres, ¡espero que estés pasando un buen día! 

Tal y como os puse en las bases de nuestro último sorteo, hoy día 12 conocemos al ganador o ganadora de un vale por valor de 50€ para gastar en cualquier establecimiento de la cadena GINOS en su carta sin gluten

Muchísimas gracias a todos los que habéis participado, ¡menudas respuestas bonitas! 

Para Kelika el otoño sabe a aire fresco y hojas cayendo mientras come frutos secos, Begoña prefiere la tarta de manzana para esta estación, ¡pero hecha con reinetas!, Pilar, además, le añadiría canela y haría también carne de membrillo, Marisa en cambio es fan de las setas y las castañas, de esos días templados y las tardes cortas que nos trae el otoño, para Conchi el otoño sabe a bizcocho pero de naranja, junto con pan y quesada recién hechos en casa, Rebeca prefiere la sidra dulce y las castañas como buena asturiana, y además añadía que ya tiene ganas de ponerse las bufandas y tomar calditos, a Jordi el otoño también le recuerda a castañas, compradas en la calle a una viejecita de aquellas que año tras año regresan al barrio con su parada, al igual que para Mónica, pero en su caso las castañas tienen que estar asadas junto a la chimenea, como hacía en su infancia. 

Qué manera tan bonita de inaugurar el otoño en el blog con estos olores y sabores que nos habéis traído. 

Y además de castañas y tarta de manzana, ¿quién disfrutará de una comida italiana en un GINOS?

Aquí os pongo a los participantes, a cada uno de los cuales he asignado un número: 


Y de estos 8 números, la plataforma random.org ha sido la encargada de, al azar, escoger uno. Y en este caso, ante tantas mujeres, la plataforma se ha decantado por el único hombre que participaba!:

(Sorteo realizado el 12 de octubre, según las bases)

El número 7 como veis corresponde a Jordi, ¡ENHORABUENA JORDI! Espero que disfrutes tu visita a GINOS, te escribo al correo electrónico con el que participas para que puedas disfrutar tu premio, ¡y no olvides enviarme tu foto disfrutando la nueva carta sin gluten!